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Terra
La Coctelera

DEL DESPERTAR: cuando? cómo? porqué?

A veces el diálogo interno provoca egoísmos, sobredosis de introspección, hermetismo social. (es cuando)
Cuando osamos asomar la nariz al mundo que nos rodea, nos vemos envueltos en la añoranza de la interacción, de la sociedad como una amiga no castigadora, del amor compartido.En este choque de realidades estamos vulnerables, la carencia se hace latente en ese despertar desenfrenado que no es metáfora del renacer esperado, sino simplemente una muestra de lo pobre que puede volverse un ser humano que cierra su mundo, sus ojos y cursimente hablando, su corazón. Debería ser paulatino y consciente (es como)
La esperanza que intrínsecamente se pueda traer en el inconsciente, es la gestora de las fuerzas que no permiten caer en la angustia de los errores, de esos pasos que no queremos dar. (es porqué)

LA CAJA DE PANDORA

"Pandora trajo la caja llena de males y la abrió. Era el regalo de los dioses a los hombres, un hermoso regalo de aspecto fascinante, llamado "la caja de la felicidad". Al abrirla, todos los males, que eran seres vivos con alas, salieron volando; desde entonces revolotean a nuestro alrededor y nos atormentan día y noche a los hombres. Sólo uno de los males se quedó dentro de la caja. Pandora cerró la caja por voluntad de Zeus y lo dejó dentro. Ahora el hombre posee para siempre la caja de la felicidad y piensa maravillas del tesoro que encierra; dispone de la caja y se sirve de ella cuando quiere, porque no sabe que la caja que trajo Pandora es la de los males y que piensa que el mal que guarda en el fondo es la mayor de las felicidades: se trata de la esperanza. Efectivamente, Zeus quería que, por grandes que fueran los tormentos que le causaran los otros males, el hombre no rechazara la vida y siguiera dejándose atormentar siempre. Por eso dio al hombre la esperanza que es, en realidad, el peor de los males, ya que prolonga el tormento de los hombres."


de "Humano, demasiado humano", Friedrich Nietzsche

ÉXTASIS

"...Aquí, esto, es Eso. El mundo, tal cual es, es el Cielo, y ando buscando un Cielo fuera de lo que hay, y sólo este mundo mezquino es el Cielo. ¡Ahh, si pudiera comprender! ¡Si consiguiera olvidarme de mí mismo, y encaminar mis meditaciones, a la liberación, al despertar y a la bendición de todas las criaturas vivas, me daría cuenta de que lo que hay en todas partes es éxtasis!..."


Jack Kerouac - Los vagabundos del Dharma

HOY

soleil levant, 1873 Claude Monet.

Tránsito lento. Y el tiempo que no existe pero a la vez me apresura. Cadencia melodiosa, me acoge, me turba. El mismo efecto segundón de todas las tardes como ésta. Me miro, y estoy dentro de un cuadro impresionista. El total siempre claro, nítido si quiero ser más expresiva. Las partes en cambio, no tienen lugar, cada una constituye un caos independiente. En ellas se distingue el trazo nebuloso, vivo, opaco, furioso talvez. No se ven relaciones aparentes.
Sé que todas tienen razón de ser, pero aún estoy dentro del cuadro, no puedo dar fe de la imagen completa.
Tránsito lento. Y el tiempo que se empeña en apresurar.

PARA NO PERDER EL TIEMPO

Rodando y rodeando, volviendo y llegando, al final es esperando, pero un esperar desestancado. Un esperar dependiendo, siendo más desagradable que las dependencias naturales, para no decir divinas, que se antagonizarí­a con lo malo o mas bien ¿perdido? de este momento. Sin embargo, aparecen las crónicas, los diálogos, los acechos del sonido en su paso a ser vocabulario. En este instante, por el contrario, los sonidos son internos y externos. Los primeros dicen del vocabulario. Los segundos son música de fondo. Es un paparaceo a mi mente que habla.

JUZGADO DE FAMILIA

Siendo martes en su mitad, otra espera aún más emocional. Un conflicto de padres sin razón de serlo. Un conflicto de hijos que sin ver el detrás se limitan en la obediencia de la oveja y su pastor. Es un modo. No debe ser el mejor. Así las horas se vuelven viento enfurecido que pasa imperceptible cual brisa estival en pleno otoño. La sala se inunda de un vacío silencioso y bastante letal. Los abrumados, solos en el borde, aprisionados, sin opinión. Como los hijos aludidos.
Una puerta que sólo se abre a las sentencias, palabras irrefutables que nadie osa desmembrar. Un padre aprisionado en su debilidad. Una madre ensimismada en sus creencias. Una lucha eterna de amor y odio que sin treguas, lo vuelve todo predecible y amargo. La familia desconstituida da pie a su continuidad. Dos seres que no fueron consultados por su vida. Dos corazones destruidos en este afán. Dos almas puras rescatadas de no sé dónde. Dos mentes claras oscurecidas por rencores ajenos. Dos hermanas que lo comprenden todo, pero que están a punto de explotar.

DEL DESPERTAR

Coté esperando


Que tiene que ver con una dimensión que se mantiene “stand by”. Si bien creo estar despierta ante el escenario natural sobre el que existo, hay un modo que responde a una serie de relaciones bastante personales y que, por considerarlo en gran parte un factor externo, permanece aún en el campo de las ideas. No es una búsqueda sino una espera, que lamentablemente siento, se dilata cada vez más en el tiempo. El despertar que relaciono con la observación, con el Paraíso, con el amar en par.
El croquis como consecuencia del maravillarse ante algo que talvez siempre había permanecido imperceptible a los sentidos; sin embargo, wow!! De la nada se hace presente, completa la escena, te despierta. Es un proceso que, definido por Alberto Cruz, consta de tres instancias:
detenerse, contemplar y maravillarse (luego se dibuja)
lo que considero tiene directa relación con la definición de Paraíso que hace San Agustín, que también se construye a partir de tres momentos:
paz, admiración y amor
Despertar a la observación, despertar al Paraíso, despertar a otro estado del ser.
Si estoy despierta ante el canto de un clarinete, estoy amando ese sonido. Estoy despierta ante Valparaíso, luego amo Valparaíso. Estoy despierta ante la vida y amo la vida. Son momentos y circunstancias que van abriendo los sentidos.
Si una persona me despertase, si yo lograra despertarla también, entonces sería el momento de detenerse, de admirarse, de amarse.


Nota: no es una búsqueda, es una espera. La espera de coincidir recíprocamente
en ese dejarse despertar.

ME VUELVO SOMBRA a propósito del art. anterior

Me vuelvo sombra
y vanidad.
Rebeldías y soledades en una
lucha que da pie
a tibiezas entumecidas.

Me vuelvo sombra
y repliegue.
Fantasías y azahares en un
desenfreno que no domina
réplicas encausadas.

Me vuelvo sombra
y noche.
Penumbras y penurias en un
perturbador roce que da ritmo
a pálpitos aplazados.

Me vuelvo sombra
y pecado.
Gemidos y cuerpos en una
distensión que contrae la carne ingrata
de placeres inmesurables.

Y ya siendo sombría sombra que ensombrece
el alma blanca
de creencias pasadas,
en su recóndita carencia,
me vuelvo sombra
y muerte.
Traiciones y culpas en un
remordimiento que ahonda la fosa
del yo espíritu.

Me vuelvo sombra y sombras.
No quedo sombra, no quedo, nada.